
Hace un tiempo atrás escribí un post sobre la importancia del Foco o concentración de recursos de un emprendedor.
Siempre sostengo que en la etapa del start-up, cuando los recursos son escasos, es importante conservar las fuerzas y energía manteniéndolas concentradas en su punto mas fuerte. Se puede ganar más descubriendo un rico yacimiento y explotándolo en profundidad, que pasando de un yacimiento pobre a otro. La intensidad triunfa sobre la dispersión. Es mejor poner todos los huevos en la misma canasta que diversificarlos.
No se puede dar en dos blancos con una sola flecha. Si tus pensamientos se distraen, no darán en el blanco. Es necesario que la mente y la flecha se conviertan en una sola cosa. Sólo con este tipo de concentración mental y física tu flecha podrá dar en el blanco.
Ya lo decía Goethe:
“Cuídate en dispersar tus fuerzas; por el contrario, procura siempre concentrarlas. El ingenio cree poder hacer todo cuando ve hacer a los demás, pero luego se arrepentirá de cada intento malogrado”.
Los emprendedores vemos negocios en todos lados, es nuestra esencia. El desafío que solemos tener, es poder desechar aquellas oportunidades que nos tientan, para concentrarnos en LA mejor oportunidad.
Si tratamos de perseguir todas, vamos a ser unos buenos para nada… y sino lean la siguiente fábula:
El Ganso y el Caballo
Un ganso que estaba comiendo pasto en un prado se sintió molesto por un caballo que pastaba cerca de él. En tono agresivo le dijo: “No cabe duda de que yo soy un animal más noble y perfecto que tú, ya que la extensión y el espectro de tus facultades está limitado a un solo elemento. Yo puedo caminar sobre el suelo tan bien como tú, y además tengo alas para elevarme por los aires, y cuando lo deseo puedo nadar en lagos y estanques y refrescarme en la frescura de las aguas. Disfruto del poder de las aves, de los peces y de los cuadrúpedos”.
El caballo resopló de forma un tanto desdeñosa y replicó:
“Es verdad que habitas los tres elementos, pero no haces un papel muy distinguido en ninguno de ellos. Vuelas, es verdad, pero tu vuelo es tan torpe y pesado que no tienes derecho alguno a compararte con las golondrinas o las alondras. Puedes nadar sobre la superficie de las aguas, pero no puedes vivir debajo y dentro de ellas, como los peces; no puedes alimentarte en ese elemento ni hundirte hasta el fondo de las olas, y cuando caminas sobre el suelo con tus anchas patas, estirando tu largo cuello y agrediendo con tu grito sibilante a quienquiera que pase cerca de ti, sólo atraes la burla y el desprecio de quienes te ven.
Confieso que estoy hecho para moverme únicamente sobre la tierra, pero… ¡cuánta gracia hay en mis movimientos! ¡Qué elegantes son las líneas de mi cuerpo! ¡Cuán gráciles mis miembros! ¡Cuán grande mi fuerza! ¡Cuán sorprendente mi velocidad! Prefiero hallarme limitado a un solo elemento y ser admirado en él, que ser un ganso en todos.
(Fábula de Boccacio y Chaucer)
Dr. John Aikin 1747-1822

;







03-02-2010 a las 7:52 am
Hola Damián, llegué a tu blog via RT de Santi Pinto. ¡Me encantó este post! Super breve y con un mensaje potentísimo.
Focus, focus, focus.
Gracias!!!
Saludos,
Vicky
03-02-2010 a las 7:52 am
Muy interesante fabulilla Damián !
03-02-2010 a las 8:26 am
Esto es algo que nos pasa a todos los jóvenes que recién empezamos, queremos embarcarnos en cada oportunidad que vemos y al final no terminamos haciendo ninguna bien.
Consejos como estos nos vienen muy bien a los inexpertos, quienes vemos los emprendimientos con ojos complejos como los de la Libélula, quien puede ver casi 360°, pero le es imposible focalizar en un punto. Más bien deberíamos ver con los ojos del Águila quien a la distancia puede focalizar solo en un punto y ser totalmente certera.
Gracias por todos los concejos Damián!
@socialwinds
03-02-2010 a las 9:27 am
Breve, simple y concreto.
Me hizo acordar al Libro “El Abismo” de Seth Godin, sobre el hecho de aprender a renunciar a determinadas cosas. Esto libera recursos y nos permite hacer foco en aquella opción para la cual podemos ser los mejores.
03-02-2010 a las 9:34 am
Esta es una lección que me ha tomado aprender casi que toda la vida, pero hasta ahora la estoy absorbiendo y comprendiendo.
Yo comencé a trabajar en Internet en una época en que no sólo era meritorio pero necesario ser capaz de hacer muchas cosas disímiles entre sí (estrategias, diseño, programación,etc). Pero de un tiempo a esta parte, tanta dispersión me cansó, y de todos modos hoy con lo complejo que se ha vuelto todo es simplemente imposible pretender hacer eso.
Ahora hay una sola cosa que realmente me interesa más sobre las demás y sobre ella es la que debería enfocar mis estrategias para emprender. Saludos.
03-02-2010 a las 6:43 pm
Damián, excelente como siempre y en el mejor momento para mi ya que me encontraba en un momento de distracción total, queriendo acaparar todo.
Ya lo comparto con mis amigos.
04-02-2010 a las 9:53 am
Muy bueno el post, es lo q me pasa de hace un tiempo y estoy tratando de cambiar me disperso y no tengo un buen foco, estoy teniendo varios caminos a seguir y no uno solo.
Espero poder encontrar el tan querido y deseado FOCO.
Un abrazo.
16-02-2010 a las 11:14 am
Damian, excelente post, imposible explicarlo mejor. Te felicito, un abrazo desde Chile.
R.D.
17-02-2010 a las 4:13 pm
Muy buena la fábula Damián!!!!
Me encantó!
Abrax!
Alexis.