
Muchas personas no se animan a emprender simplemente porque tienen miedo al fracaso, miedo a que les vaya mal…
Por eso suelen tener la patología de buscarle siempre “el pelo al huevo”. Pero yo creo que es una simple herramienta de auto-defensa y excusa para no “poner huevos” y animarse a emprender (y a asumir riesgos).
Hay un viejo cuento de Jorge Bucay que me gustaría compartir con aquellas personas que aún no se animan a emprender porque están paralizadas de miedo o bien como diría TU-SAM porque algo “puede fallar”:
Un profesor de aviación lleva a un alumno a aprender a pilotear. Están en el avión y el profesor le dice:
Supongamos que estás piloteando el avión, viene una tormenta y arranca un motor, ¿qué harías?
Sigo con el otro motor –le responde el alumno.
Muy bien –dice el profesor-, pero si viene otra tormenta y te arranca el otro motor, ¿qué harías?
Bueno –dice el alumno – sigo con el tercer motor.
Claro –dice el profesor-, pero viene otra tormenta y te arranca el tercer motor, ¿qué harías?
Bueno –dice el alumno – sigo con el cuarto motor.
Pero viene otra tormenta y te arranca el cuarto motor, ¿qué harías?
Sigo con el quinto. Entonces el profesor le dice:
Decime, ¿de dónde sacás tantos motores? Y el alumno responde:
Y Usted, ¿de dónde saca tantas tormentas?

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