01 de Julio de 2009

El cuchillo en los dientes

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Si un emprendedor no tiene el cuchillo en los dientes la probabilidad de éxito de un start-up es casi nula.

La falta del cuchillo en los dientes se ve reflejada en alguna de las siguientes situaciones (que deberían prender las luces rojas y alarmas de un start-up):

  1. El fundador trabaja en forma part-time en el proyecto.
  2. El fundador no deja su trabajo para dedicarse completamente al proyecto. No se la juega.
  3. El fundador tiene un portfolio de proyectos y no tiene el foco en uno solo. Salpica entre varios, como si fuera un Venture Capital, para ver cual tracciona.
  4. El fundador trabaja en el emprendimiento, pero llega a las 11:00am y se va a las 16:00pm, mientras que otros fundadores trabajan hasta la madrugada e incluso los fines de semana.
  5. Al fundador se le “caen los anillos” para hacer tareas básicas como atender el teléfono, enchufar una computadora, armar un escritorio, cargar una caja, vender, cobrar, ir al banco, etc.
  6. El fundador tiene algunos clientes en forma paralela como consultor freelance (mas grave si compiten con el proyecto).
  7. El fundador cobra un salario desproporcionado, llevándose una porción importante del brun rate, mientras que otros fundadores subvencionan al proyecto sin cobrar salarios o cobrando un mínimo para subsistir y pagar “el calefón” a fin de mes.
  8. El fundador no quiere ser presidente, vicepresidente o tomar la responsabilidad de ser una autoridad legal de la sociedad.
  9. El fundador se la pasa gran parte de su jornada laboral navegando, chateando, twitteando, facebookeando, etc (social media masturbation).
  10. El fundador tiene un padre que lo mantiene y si el proyecto falla, no tiene mucho que perder.

Seguramente habrán otras situaciones para agregar a esta lista, pero creo que queda claro que la falta de compromiso y hambre atentan contra el éxito de un negocio. Cuando hablo de hambre, me refiero tanto a la necesidad económica como a la necesidad de éxito.

Si se topan con personas que tengan algunos de estos síntomas, mejor no hagan negocios con ellos. Si ya están asociados con alguna de estas personas, mi recomendación es hacer cirugía y cortar el cáncer por lo sano. Muerto el perro se acabó la rabia. Suena duro y probablemente sea difícil de hacerlo, pero es la única solución.

27 de Junio de 2009

Emplear Empleados, Asociar Emprendedores

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Casi siempre las empresas de Internet son 100% dependientes de los Recursos Humanos. El capital humano resulta ser tan crítico que podría afirmar que el éxito o fracaso de una start-up depende en un 50% de la habilidad para captar y retener talento.

Muchas veces cuando un talento se va de nuestra empresa, nos puede provocar un agujero muy importante (más aún si se va a la competencia o se abre por su cuenta y compite con nosotros). Allí uno puede optar por enojarse o bien por hacer un mea culpa y preguntarse que hizo mal para que dicho talento los abandone.

En mi experiencia, puedo identificar 2 tipos de talentos:
1.    Empleados
2.    Emprendedores

Cuando me refiero a talentos “empleados” hablo de aquellas personas que buscan trabajar para una empresa y desarrollar su carrera profesional. Son perfiles netamente “corporativos”. Son profesionales que buscan trabajar bajo relación de dependencia y se sienten cómodos cierta estabilidad en su ingreso. Buscan crecer económicamente por aumentos de salario y bonus como así también desarrollar su carrera profesional y enriquecer su curriculum.

Cuando me refiero a talentos “emprendedores”, hablo de aquellas personas que tienen ese “bichito” que les pica adentro de tener su propia empresa y crecer no por incrementos salariales sino por incremento del valor de sus acciones, o por generar dividendos o por eventualmente lograr una salida (venta de su empresa o IPO). También buscan el reconocimiento social, quizá porque tendrán en su pasado algún rollo que arrastran y necesitan demostrar el “éxito” (ej: infancia complicada, haber pasado necesidades financieras, algún padre o hermano exitoso que lo haya opacado, haber sido un nerd en el secundario, entre otras motivaciones).

A la hora de tomar la decisión de que talente reclutar para nuestra empresa solemos encontrarnos con estos dos tipos de perfiles: El Empleado y El Emprendedor. Y muchas veces son claramente identificables en el curriculum o entrevista personal.

Ahora, mi recomendación, como dice el título de este post es: Emplear Empleados y Asociar Emprendedores.

¿Y ello que significa?
Básicamente que si uno emplea a un emprendedor, MUY probablemente éste termine abandonando la empresa y abriendo su propio emprendimiento. Quizá sea uno distinto o quizá sea uno que compita con nuestra empresa. En mi opinión, si uno desea incorporar a una persona con perfil emprendedor debe tener siempre presente que la única forma de retenerlo es ofrecerle, en algún momento de la relación, un esquema asociativo (equity, stock options u otro instrumento similar). Caso contrario, tarde o temprano se va a ir.

Para las personas con perfil corporativo la fórmula para evitar que nos abandone y se vaya a trabajar a otra empresa o a un competidor (después de que haya echo la escuelita en nuestra empresa) es ofrecerle un plan de carrera y obviamente, un buen entorno de trabajo. Caso contrario, tarde o temprano se van a ir.

La motivación del emprendedor empleado es el salario con equity. La motivación del empleado es el salario y crecimiento profesional.

Puede ser que muchos no estén de acuerdo conmigo pero, como dice Guillermo Nimo, por lo menos así lo veo yo.

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